La Cámara de Empresas de Servicios de Telecomunicaciones (Casetel) puso sobre la mesa una propuesta para actualizar diariamente las tarifas en función de la cotización oficial del Banco Central de Venezuela (BCV), para dejar atrás la imposición de congelar el tipo de cambio durante todo el mes.
Esta solicitud busca derogar la normativa que obliga a las compañías telefónicas y proveedores de banda ancha a emitir sus cobros basándose únicamente en el valor del dólar del primer día de cada mes.
Según el gremio, esta modalidad genera un severo "rezago financiero" que absorben las empresas frente al movimiento diario de la divisa.
El presidente encargado de Casetel, Pedro Marín, explicó en entrevista a Unión Radio que esta medida restrictiva nació el año pasado bajo el Decreto de Emergencia Económica.
"Entendemos que había una situación económica difícil que aún afecta a la familia venezolana, pero el problema es que el sector que venía con un impulso muy importante de crecimiento se viene frenando", puntualizó.
Tasas municipales trancan el juego a la fibra óptica
De acuerdo con Marín, el rezago en los precios no es el único obstáculo; la suspensión de las exoneraciones arancelarias, beneficio que permitía importar equipos tecnológicos sin pagar aranceles, debilita la caja de las operadoras, dado que la totalidad del inventario de infraestructura se cotiza en moneda extranjera.
A esto se le suma lo que el vocero denominó "impuestos creativos" por parte de las alcaldías del país, los cuales actúan como un freno para el tendido de redes de alta velocidad:
Al respecto, precisó que, a pesar de que la Ley de Armonización Fiscal establece un tope del 1 %, varios municipios exigen cobros adicionales y arbitrarios para permitir el despliegue físico de la fibra óptica en sus calles.
Ante ello, el representante empresarial instó a los gobiernos locales a evaluar el panorama con visión de futuro. Facilitar la instalación de las empresas ampliará la base de contribuyentes formales a largo plazo, en lugar de asfixiar la inversión inmediata.
Desde la perspectiva de Casetel, es vital comprender que las telecomunicaciones en Venezuela son un mercado de capital intensivo que subsiste de forma exclusiva gracias a las facturas que abonan los suscriptores. "No hay inversión, ni créditos, ni absolutamente nada; aquí es músculo propio de las empresas, su esfuerzo para poder prestar los servicios", sentenció Marín.
Pese a las trabas impositivas y tarifarias, el líder gremial ratificó que estos nudos críticos ya fueron consignados formalmente ante la directiva de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), manifestando su confianza en la receptividad del ente rector.
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